jueves, 10 de marzo de 2011

Tikka masala o masala de tikka de pollo o como quieran llamarlo

Sevilla, a 10 de marzo de 2011

            Cuando mi hijo Rodrigo ve alguna salsa que no ha probado nunca siempre dice lo mismo “¿pica?”. Al principio no me di cuenta, ahora se que se debe a mi afición al picante y uno de los que más me gusta es el de la comida india. En Sevilla no es nada normal comer en un hindú, yo sólo conozco uno y no lo he probado aunque lo tengo cerca y me han dado buenas referencias de él. Mi afición a cocinar cocina india me viene de casualidad. Indirectamente se lo debo a alguien que ni se lo imagina, Jozio, yuyo, vamos Pepe en polaco, es posiblemente mi mejor amigo y como tal tenía el honor a ser gorroneado en forma de visitas continuadas a su apartamento de Londres, estuviera el o no. Una de las veces que no quedamos con una amiga vasca Natalia que a su vez quedó con unas amigas de distintas nacionalidades, algunas conocidas por nosotros y la que no era la única inglesa. Eso si de origen punjabí, o sea, de padres hindúes. Ella de cuyo nombre no me acuerdo y debiera, reservó en un restaurante de comida del Punjab, la cena en todos los sentidos fue espectacular, nueva, sorprendente para unos sevillanitos que no estaban por aquel entonces en cocina de esos lares. El último eslabón de la cadena es Leticia. Mex una amiga mejicana que vive precisamente en Londres, aunque tratamos en Sotogrande, me regaló un libro sobre el curry, y de todo estos polvos vienen estos lodos. Espero que os guste.


Ingredientes

  • 500 grs de pechuga de pollo troceada en dados grandecitos.
  • 2 dientes de ajo
  • Condimento de tandoori masala (lo encontrareis en tiendas asiáticas, yo lo compro de la marca Rajah, es una mezcla de especias de color rojizo).
  • Una cebolla mediana.
  • Un yogur griego sin azucarar.
  • Un limón.
  • Una lata grande de tomate pelado o dos de a trozos (no suele haber grande de tomate troceado).
  • Un vaso de nata (o un chorreón de leche si se quiere menos pesado).
  • Aceite.
  • Sal, chile, azúcar y cilantro.
  • Unas almendras.


Como lo hacemos…

    1. La noche anterior preparamos un marinada para el pollo, picamos llo más fino que podamos uno de los dientes de ajo, y lo mezclamos con el yogur y dos cucharadas pequeñas del condimento tandooti masala (puede ser más si se quiere). Le agregamos ademas un chorito de agua y lo batimos todo hasta que quede fino. Colocamos el pollo y la pasta en un bol, lo tapamos con film transparente y a la nevera la noche.
    2. Se rocía con el zumo de limón el pollo, se coloca en la rejilla para hornearlos a 200º durante al menos 15 minutos. El pollo debe quedar con las puntas un poco quemadas aunque jugoso por dentro. Reservamos.
    3. En una cazuela amplia de fondo ancho, ponemos un par de cucharadas de aceite y sofreímos la cebolla y el ajo.
    4. Añadimos el tomate pelado, cortados en cuadrados, de eso que se pueda usar el troceado, dejar a fuego medio que.
    5. Echamos el fondo de la marinada, la nata, una cucharada más del condimento y par  de cucharadas de azúcar (con eso debemos rectificar la acidez). Como a mi me gusta picante y si lo queremos así, habría que añadirle en ese momento un par de chiles troceados con sus semillas (si no ni pica).
    6. Bajamos el fuego al mínimo y dejamos reducir unos minutos. Cuando ya haya espesado, incorporamos el pollo, pero sólo para que tome temperatura.
    7. Rectificamos de sal, y añadimos cilantro para decorar a quien no le guste que le ponga perejil.


Aunque pensemos que se acompaña con un arroz basmati, que es lo que yo hago, los de por allí lo hacen con un chutney de menta y cilantro o simplemente con limas y rodajas de pepino. Yo como siempre tuneo la receta y lo dejamos con el arroz. Si no nos pasamos con el condimento, este  plato no pica, es especiado pero suave. Si sumamos los chiles se pone como a mi me gusta.

Espero que lo disfruteis…

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